Un zumbido resuena, todo se va oscureciendo, paulatinamente vas agachándote hasta terminar agazapado en un rincón de una habitación oscura, las fuerzas comienzan a desaparecer y no te queda más que el pesar de la impotencia de sentir que tienes que alzarte para poder encender la luz y no poder más que esa fuerza que ejercen del exterior.
Pasan los días y cada vez se hacen más oscuros, los pocos atisbos de luz van desapareciendo a medida que caes más en el rincón y te vas alejando de ella, a medida que tus intenciones de levantarse son aún más pequeñas que cuando empezaste, a medida que puede más la influencia ajena que tu propia voluntad. Cree, lucha, espera, consigue, completa… Levántate para poder iluminar las habitaciones que vayan apareciendo a medida que vas avanzando por el pasillo de tu vida, sin dejar que las amenazas y decisiones exteriores influyan sobre ti. Pinta de valor y coraje tu vida, enmarca las ventanas con tus decisiones y enmoqueta tu propio camino, porque… si te enfrentas a ellos, un día, tus miedos desaparecen y continúas con tu vida…
El sabio y la vida (V)
Advertisement

Logras crear con tus palabras un ambiente de agobio espectacular…Has conseguido que leyéndote, mire a mi alrededor y crea ver sólo oscuridad…